Cómo Comenzar a Potenciar Tu Motivación
El desánimo, la falta de interés, la frustración, y el no tener un destino claro de dónde quieres llegar o cómo quieres estar, son las mejores actitudes para sentirte mal, con falta de motivación e interés por hacer tus tareas diarias.
Todos, y en multitud de ocasiones, encontramos formas de alimentar nuestra desmotivación y no realizar nuestras obligaciones o quehaceres diarios, además de encontrar razones de peso para eludir nuestra responsabilidad. Las causas pueden ser muchas: frustación, retos inalcanzables, saturar de actividades nuestra agenda, exigirnos cada vez un mayor rendimiento, etc., etc., etc.
Pero ¿qué puedes hacer para motivarte y tener una actitud positiva?
Pues aquí van los 3 primeros pasos que te permitirán poner las bases para sentirte más motivado o motivada todos los días:
- Si no sabes tu destino jamás podrás llegar a ningún lugar
Vivir en una sociedad tan competitiva como la que tenemos te obliga a que tengas que prepararte mejor, estar en un continuo reciclaje, buscando formas de innovar y ser diferente para sobresalir, y si no estableces muy bien tus prioridades y lo que necesitas, puedes perderte en todo lo que es fundamental e importante para ti.
Debes definir y tener claro qué es lo que quieres hacer con tu vida. Prepara tu mapa de ruta personal y profesional.
Establece las metas personales y profesionales que deseas conseguir, sepáralas y analiza los activos y potencialidades que tienes para alcanzarlas, en qué temas necesitas prepararte mejor y planifica cómo lo vas a conseguir. De esta forma estarás trazando tus mapas de ruta personal y profesional, dónde estás y cuál es el camino que debes recorrer (tus tareas diarias) para llegar a tu destino.
Si has analizado bien cuáles son tus activos y las mejoras que debes introducir en tu vida, el camino para conseguir lo que quieres será mucho más fácil, no te dispersarás y estarás enfocado en tu logro final.
- Plantéate retos ambiciosos pero alcanzables
De nada sirva que te plantees objetivos que tú mismo no creas, no estés cualificado para conseguirlo o no tengas la actitud y predisposición para alcanzarlos. Sé ambicioso aunque realista.
Cuantifica tu plan, desmenúzalo en pequeñas tareas que te permitan evaluar los avances, y ponle plazo de ejecución, tanto a las tareas intermedias como a tu reto final. Te permitirá afianzar los logros obtenidos, introducir variaciones si son necesarias y medir su evolución. Esto fomentará tu interés y el entusiasmo en seguir avanzando.
- Acaba algo de lo que empieces
No hay nada más frustrante y desmotivador que tener la sensación de que no se ha hecho nada durante el día o que no se ha realizado lo que se debía haber terminado.
Cuando planifiques tu día establece muy bien tus prioridades marcando lo que es importante y necesario que hagas. Evita las distracciones y los ladrones del tiempo.
Si tienes un proyecto o tarea grande que desarrollar, divídelo en partes, esto te permitirá ser consciente de las pequeñas partes superadas hasta terminarlo totalmente. Te reforzará la sensación de productividad y te motivará a seguir cumpliendo las fases.
Cuando marcas las tareas o los temas a realizar de una manera coherente y organizada, lo haces de una forma adecuada a los tiempos de los que dispones y los ejecutas plenamente, afianzarás la sensación de haber realizado lo que debías y te motivará a seguir avanzando.
Si comienzas a asentar estas tres formas de organizar mejor tu vida personal y profesional, estarás poniendo las bases para saber qué debes hacer y a dónde quieres llegar de forma organizada y estructurada, lo que te permitirá tener una alta predisposición para seguir realizando más cosas y tener la energía y el empuje necesarios para hacerlo.
A partir de aquí tendrás que ir reforzando otras actitudes y cualidades personales para seguir en el camino del éxito, para sentirte bien, tener una alta motivación y el enfoque preciso para todo lo que deseas conseguir.
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